Entrevista de trabajo

Entrevista de trabajo

Cómo superar una entrevista de trabajo

 

Lanzar tu currículo a la red, hacer ‘networking’ real y virtual y comunicar a los cuatro vientos que estás buscando empleo es el primer paso, pero lo que te abrirá las puertas para acceder a un puesto es la entrevista. Éstas son las pistas para superarla con nota.

Puntualidad

Cíñete escrupulosamente a la hora de la cita. Llegar excesivamente pronto no da buena imagen, pero siempre es mejor que llegar tarde. Para evitar que un contratiempo inesperado te juegue una mala pasada, confirma las coordenadas exactas del lugar de la entrevista dirección, edificio, piso  y el procedimiento para acceder a las instalaciones. Pregunta sobre cómo llegar y, si tienes que ir en coche, asegúrate de que es fácil aparcar. Solicitar una plaza de párking en primera instancia puede que no resulte adecuado, tiempo habrá de negociarlo cuando el puesto sea tuyo.

Llegada

Aunque no es lo habitual, no descartes que hayas sido convocado a la vez que otros candidatos. Coincidirás con ellos en la sala de espera. Evita dar muchas pistas sobre tu candidatura, cuándo te llamaron y en qué fase de la selección te encuentras, pero desde la cordialidad. Puede que alguno de ellos sea tu futuro compañero de trabajo y no conviene hacerse enemigos ni generar prejuicios innecesarios. Hablar en exceso o no abrir la boca te puede perjudicar por igual. Muéstrate afable.

Saludo

Un apretón de manos es más que suficiente en las presentaciones. Si te sudan las manos no te angusties, le pasa a mucha gente y no se suele tener en cuenta. Al contrario de lo que se piensa, denota que somos humanos y que ciertas situaciones estresan. Si en la conversación demuestras seguridad, aplomo y tranquilidad, pronto empatizarás con el entrevistador y ese apretón de manos será historia.

Saber estar

No dejes que los nervios se apoderen de ti. El entrevistador te conoce más que tu él. Seguro que tú has buscado referencias de la empresa y de la persona con la que te vas a encontrar, pero el reclutador, además, ha leído tu historial, ha buceado en las redes sociales y, según el puesto al que aspires, ten la certeza de que ha solicitado más de una referencia para comprobar tu formación, experiencia y habilidades. Tienes la oportunidad de demostrar que eres comunicativo y posees don de gentes, dos capacidades de las que todos los candidatos presumen en su currículo y que sólo unos pocos poseen.

Orden y estructura

Si das con un reclutador experto, lo más probable es que opte por llevar cierto orden en las cuestiones. Tampoco está de más que lleves preparadas las respuestas a las preguntas típicas para valorar tu experiencia profesional o comprobar que la formación que esgrimes en tu historial es la correcta. Si presumes de que dominas el inglés o cualquier otra lengua, no descartes que te hagan varias preguntas en los idiomas que ‘controlas’. Recuerde que quien manda en este cara a cara es el entrevistador.

Presente y futuro

El hoy y el futuro deben prevalecer. El pasado no existe más que como referencia. Es probable que te pregunten por tu experiencia, pero trata de darle la vuelta, de tomarlo como punto de partida para demostrar que ahora estás preparado y ése es el punto de partida para un futuro profesional que acometes con muchas ganas.

La sinceridad y la honestidad son fundamentales para empatizar con el entrevistador comentó el presidente de Grupo Denim Salomón Juan Marcos Villarreal.