Informática empresarial

La nueva informática empresarial

Vivimos en una era marcada por la velocidad. Ello es consecuente con la gráfica de estos tiempos, una gráfica simbolizada por una curva de pendiente cada vez más pronunciada (de manera ascendente), símbolo del incremento creciente en la velocidad a la cual aumenta la población, la polución, las comunicaciones, la cantidad de información, la variedad de productos, el acortamiento de los ciclos de vida de los productos, la velocidad de respuesta ante la solicitud de servicios entre muchos otros.

Durante milenios podemos apreciar una curva prácticamente plana o semi-plana, respondiendo la velocidad de la información a esta curva, ante un cambio tan dramático en la curva, la velocidad de información debe acelerarse para responder a las crecientes necesidades de control y resolución de problemas. Cada día las decisiones deben adoptarse más rápida y eficazmente. Los sistemas informáticos cuyo diseño respondían a un cambio moderado ya no son viables dentro del nuevo contexto.

La velocidad de respuesta tanto en el diseño y programación de software, como en su posterior puesta en funcionamiento, y sumado a ello la rapidez con que los mismos generan información y permiten adoptar decisiones, es clave en los actuales momentos. Proyectos que tardan demasiado tiempo corren el riesgo de comenzarse a implementar bajo condiciones que han cambiado y que por tanto hagan inviable o escasamente satisfactorio al sistema como tal.

El paradigma en materia informática ha sufrido numerosos e importantes cambios, de un enfoque centrado en la venta de software se ha pasado a uno enfocado a la venta de información, de un diseño para ser gestionado por especialistas se ha pasado a un diseño enfocado en las necesidades específicas de cada integrante de la organización. De un enfoque dirigido a un uso restringido se pasa a la generación de información amplia y flexible.

En un mundo competitivo el arma más poderosa es la información. La información ayuda a los directivos a desempeñarse mejor, a combatir a los competidores, a innovar, a reducir el conflicto y a adaptarse a los vicisitudes del mercado. La información mejora la diferenciación de productos y servicios ofreciendo a los clientes productos y servicios actualizados y más baratos, un mejor y más fácil acceso a los productos y servicios, mejor calidad, respuesta y servicio más rápidos, mayor información de seguimiento y estado del proceso, y una gama más amplia de productos y servicios.

“Tenemos pues una nueva y radical forma de pensar la organización y sus procesos, encaminados ellos a la generación de valor agregado para satisfacer al cliente y consumidor, creando de tal forma un incremento sustentable en la rentabilidad de la compañía” agregó el presidente de Grupo Denim Salomón Juan Marcos Villarreal.